domingo, 7 de noviembre de 2010

ORDESA, PAPEL Y TIJERA

Paisajes con los que Jugar


Retos sobre la espesura


Impresionantes apuestas de Futuro


y cobijos para los espíritus


Mientras algunas Hojas que se entretienen a esconderse


Y otras permanecen mecidas por el viento


El agua brinca sobre las Rocas en su lúdica carrera al mar


Y otras Montañas nos desafían a un frío Juego


Mientras nos aventuramos Hacia el fondo del Valle,


Tras las cortinas de ramas desnudas, Tozales juguetones


y las Montañas, simplemente juegan a llamarnos


y nosotros decidimos afrontar este juego


El Juego de Mirar, Respirar, Observar, Disfrutar


del entorno que nos rodea y nos invade


Ludica fiesta de colores pardos,
cada vez mas tapizados por el Blanco Linezo




recreación del Color de Otoño,




Agrestes laderas en las que la mirada corretea


llevándonos a sitios donde jugamos en espíritu


Inspirados por los ruidos del agua al romperse


con juguetes rotos que tenemos que reparar


Tapete de Hojas caídas,


Entramadas reglas de un juego sin igual


El juego de los colores




rojos y amarillos


Añiles y Blancos


que se congelan en sombrios eclipses de Roca


Nuestra piel reacciona a las minusculas gotas de frio


o por la visión de Montañas


Valles


Y paisajes deborados por el hielo Olvidado


Pastizales Regados de curvas con las que juegan los torrentes


Rayos de Luz apoyados sobre la roca


Y rocas que se apoyan en su Luz


Se descomponene en mil pedazos


Nos aproximamos, llegamos


El agua se tiñe de blanco en el Escalón Pétreo


Se desliza dibujando un lienzo que cambia por segundos


cobrando volumen y energía


Abriéndose paso a los valles


Ventanas que abren las Montañas


y nos muestran la grandeza del Pirineo


Mientras en la Pradera


Juegan absortos


Sarrios que aprovechan los últimos rayos de Sol


Y Algunos Miran Atónitos


A los juegos que nos gusta jugar a los Humanos


Mientras el Atardecer Cae dejando un telón rosa


Para nuestra próxima función

1 comentario:

Caminante dijo...

Qué suerte pillar a los sarrios. Aunque... me dijeron hace pocos años que les echaban sal para que bajaran... ahora no tendría sentido, no es el tiempo de los turistas.
Bien halladO. Siempre es un gusto entrar a ver y leer tu poesía.

PAQUITA